El Mito de la Comunidad Sat‡nica
Ñ y otras ilusiones virtuales ÑMagister Peter H. Gilmore
[English]
La Internet, ese medio esparcidor de mediocridad, envuelve al globo entero y, para bien o para mal, tiene una "presencia Sat‡nica". Es hora de hablar sobre ciertas tendencias que, si bien ya hab’an surgido en la Žpoca de la lenta tecnolog’a del correo ordinario, se han desbocado, amenazando con convertir nuestro movimiento en un circo, en cuya pista principal actœan una serie de payasos particularmente mal-entrenados.
El uso del adjetivo "Sat‡nico" junto al sustantivo "comunidad" es m‡s bien contradictorio. ÀPor quŽ? El proceso de crear una "comunidad" implica que sus miembros salgan a la luz pœblica y se hagan cuantificables, definiŽndose y exponiŽndose a s’ mismos. ƒsta tŽcnica es casi siempre utilizada por una asamblea de personas que quieren darse cierto aire de v’ctima, que quieren quejarse de que son oprimidos y as’ buscar para sus miembros cierta clase de "dispensaciones especiales". ƒsta idea es anatema para el Satanista, y contraria a los principios Sat‡nicos. ÀRecuerdan lo que dijo Anton LaVey, que la Iglesia de Sat‡n deb’a permanecer "como un flan que no pueda clavarse a la pared"? Si bien nuestra filosof’a es ampliamente clara y toda nuestra literatura est‡ disponible al pœblico, la organizaci—n en s’ permanece ampliamente oculta. Existe cierto poder en el misterio. Y si alguna forma de anti-Satanismo organizado ganase poder pol’tico o social, el hecho de permanecer ocultos nos servir’a de mucho. Asi pues, aqu’ tenemos un hecho: No hay una "Comunidad Sat‡nica" ni tampoco deber’a de existir. Lean por favor la frase anterior hasta que comiencen a asimilarla.
El Satanismo es una filosof’a œnica, que ha engendrado un movimiento y organizaci—n bastante inusuales, la Iglesia de Sat‡n la cual ha hallado ciertos medios para facilitar la interacci—n de su membres’a, compuesta por individualistas radicales. Conforme a la paradoja aparente de que para todo existe cierto "tercer lado", la Iglesia de Sat‡n es una organizaci—n para "los que no se unen". La base estructural de la Iglesia de Sat‡n es elconcepto de "camarilla". Se mantiene, en gran parte, como un sistema celular oculto de individuos que comparten la base de la filosof’a creada por Anton Szandor LaVey, pero que encuentran formas œnicas de aplicar dicha filosof’a en sus propias metas personales. Probablemente en su superficie ver‡s algunos voceros y representantes, y algunos Grottos que han elegido tener cierta presencia pœblica. Pero a semejanza de un iceberg, la mayor’a de nuestros miembros permanece oculta en las m‡s oscuras profundidades. Algunos miembros nuevos quieren err—neamente hacer pœblicos todos los Grottos o bien publicar listas de miembros, ya que no han podido entender el concepto que hay detr‡s de la estructura de la organizaci—n (aœn no se han sacudido las preconcepciones absorbidas de la cultura gregaria, es decir, reba–era). Si despuŽs de ciertas explicaciones, no comienzan a asimilar que aœn est‡n pensando en un paradigma no Sat‡nico y lo œnico que hacen es debilitar nuestra estructura, puede que se les pida que abandonen la organizaci—n.
Muchos miembros han elegido afiliarse pero no quieren encontrar a otros con quienes asociarse. La raz—n de su membres’a es para afirmar su alianza con la organizaci—n que representa pœblicamente la filosof’a que tanto aprecian, y que le da nombre a lo que son en realidad. ƒstos miembros no interactœan con otros miembros, no buscan otros "compa–eros Satanistas". Permanecen ocultos, tras sus metas personales. Apoyamos a estos valiosos miembros y su compromiso con nosotros permanece estrictamente confidencial. Puede que otros miembros, a travŽs de nuestra organizaci—n, encuentren una manera de localizar otros miembros con quienes compartir pasiones e intereses particulares; no s—lo su interŽs en el Satanismo per se. Ahora bien, debido a la facilidad de hallar otras personas del mismo parecer gracias a la tecnolog’a actual de las telecomunicaciones, el Satanista inteligente tiene mucho de Žsto a su disposici—n. TambiŽn tenemos el Sistema de Grottos para miembros que quieren un ‡mbito social para su pr‡ctica de Satanismo. Cabe anotar que Žste œltimo grupo de miembros comprende un porcentaje muy peque–o de la organizaci—n. Como ves, cubrimos todos los deseos y necesidades de nuestros miembros.
Durante los pasados 35 a–os, hemos aprendido una verdad: los Satanistas son individuos sorprendentemente diversos y pueden tener muy pco en comœn, m‡s all‡ del hecho de que su estilo de vida los lleva a adoptar la etiqueta de "Satanista". ƒsta es la raz—n por la cual no organizamos grandes reuniones de miembros de la Iglesia de Sat‡n, ni llevamos a cabo convenciones de tipo alguno, ya que Žste grupo de individuos nunca se llevar’an bien unos con otros en masse. Puedes encontrar una evidencia de Žsto en el ghetto que es el Satanismo en Internet, el cual es un subgrupo de personas que se llaman a s’ mismos Satanistas. Este grupo es la colecci—n de contendientes m‡s pendencieros y cascarrabias que se haya visto jam‡s en un solo sitio. As’ que la sola idea de que estas personas podr’an trabajar juntas como una comunidad es completamente ingenua Ñes mas un idealismo bastante descaminado que Satanismo pragm‡tico. Por naturaleza, los Satanistas tienen sus propias preferencias en ‡reas tan diversas como la pol’tica o las artes, cada uno de ellos tiene su propio sistema de valores, œnico y jer‡rquico, que no son necesariamente congruentes con los de otros Satanistas. He conocido a y me he escrito con miles de Satanistas a lo largo de los a–os. SŽ que Žsto es un hecho. Hay ciertos nexos comunes, que pueden deducirse si consideramos los principios de La Biblia Sat‡nica. El amor y respeto por los animales, un ansia de justicia r‡pida, y un sentido estŽtico que exige que las cosas se alcen por encima de lo mediocre son algunos de ellos. Cuando hay otras obsesiones distintas al interŽs compartido en la filosof’a creada por Anton LaVey, entonces los Satanistas pueden afianzar fuertes lazos de amistad y alianzas incre’blemente poderosas para alcanzar netas comunes. Pero s—lo porque dos personas se llamen a s’ msias "Satanistas" no quiere decir que tendr‡n necesariamente tales denominadores comunes..
As’ pues, el intentar hacer de Žsta sombr’a y dispersa asamblea algo que se parezca a otras comunidadfes existentes significar’a desconocer los principios fundamentales del Satanismo como filosof’a. Como movimiento, el Satanismo se convertir’a en otro artificio social para el reba–o humano. Anton LaVey expres— su desprecio por quienes hacian gala de su instinto "grupal", explicando que era un indicio de que no eran Satanistas, sino "ovejas" que quer’an hacerse pasar por "cabras".
Ten’a raz—n. Y estamos constantemente expuestos a exhibiciones de "Satanistas" desfilando con sitios web y organizaciones, utilizando nuestros s’mbolos y nuestra literatura para ganar atenci—n para ellos mismos, a la vez que alegan ostensiblemente que quieren "ayudar" al Satanismo como movimiento. Pues bien, a ellos, les decimos "Gracias, pero no, gracias" No necesitamos ayuda amateur, particularmente cuando esta "ayuda" demuestra que dichos aficionados no entienden los principios b‡sicos del Satanismo.
LVeamos un ejemplo t’pico. Aqu’ tenemos a Juan (o Juana) PerŽz, un perdedor cuya edad podr’a oscilar entre los 15 a los 29 a–os. Supo del Satanismo gracias a su estrella de rock favorita, especialmente si tiene la t’pica actitud de "hagamos rabiar a nuestros padres" (como Marylin Manson), y como es muy perezoso como para hacer una investigaci—n decente sobre el tema, y no tiene dinero para comprar un libro, comienza a buscar en Internet. Navega por la Red utilizando el motor de bœsqueda de su preferencia, y se topa con cientos de sitios que dicen ofrecerle informaci—n v‡lida sobre Satanismo. Como la imagen del Satanismo incluye (como la del personaje en escena de su hŽroe musical favorito) reconocimiento pœblico, dinero, sexo y notoriedad, sigue estando mal equipado para poder discriminar y seleccionar la informaci—n v‡lida y la no v‡lida. Si comprase y leyese La Biblia Sat‡nica o leyese cuidadosamente los ensayos y entrevistas en el Sitio Oficial de la Iglesia de Sat‡n, comenzar’a a ver de quŽ se trata realmente el Satanismo. Pero eso ser’a mucho trabajo. Mejor opta por algunas cosas que ve en este cenagal de im‡genes que sabe que ser‡n chocantes para otros. As’ es como cree haber hallado el pasaporte para ser el centro de atenci—n. Compara su mon—tona existencia con su propia percepci—n de Satanismo y de repente quiere ser parte de ello. As’ que, primero que todo, cambia su nombre por uno menos que euf—nico, como por ejemplo, Damien Anton Manson Dragon Azathoth el 23avo.
Nota: ÀQuŽ le pasa a esta gente que siente la necesidad de adoptar nombres "sombr’os"? Si es que tanto odian el nombre que sus padres les dieron, Àpor quŽ no cambiarlo por uno de su gusto, como lo han hecho muchos actores de Hollywood y otras personalidades del showbiz? Algo m‡s pegajoso, f‡cil de recordar, pero que cause impresi—n. Nombres como John Wayne, Marylin Monroe, Jayne Mansfield. O bien podr’an buscar nombres de personajes de literatura o ciencia ficci—n para hallar algo que se ajuste m‡s a sus personalidades. Sin embargo, nombres que suenan como si debieran estar listados en la tarjeta de membres’a del club de fans del Conde P‡tula deber’an evitarse como una plaga, y sin embargo abundan entre los rangos de los poseurs sat‡nicos. Dejen de mirar en as listas de nombres de demonios Ñespecialmente si son sacados de juegos de rol o viedo juegos. He aqu’ un reto: no te cambies el nombre. Si observas la Historia, te dar‡s cuenta que los grandes nombres son conocidos porque han logrado cosas memorables. La gente recuerda nombres como Mozart, Einstein, Edison y Galileo, no porque estos nombres hayan tenido una "resonancia" previa, sino por lo que crearon dichos individuos. ÀTienes lo necesario para quedarte con tu nombre y, con tu creatividad, hacer de Žste un nombre que las generaciones futuras usar‡n como sin—nimo de fama o notoriedad?
Regresemos a nuestro novato. Puede que comienze a vestirse con ropas extavagantes, inspirado por el show de su artista favorito (olvidando el peque–o detalle de que Žl NO ES una estrella de rock.) Puede que use pintalabios negro, o esmalte para las u–as, o puede que vaya tan lejos como hacerse un piercing o un tatuaje (quŽ rebelde!). Ahora ha recibido la atenci—n negativa de su familia y amigos, pero como quiere ser un rebelde, cree que Žste es un buen comienzo. Ahora, a expandir sus horizontes, porque all‡ afuera hay todo un mundo esperando ser irritado! Acto seguido, se apropia del ordenador de sus padres, y se suscribe para un website gratis (un proceso sencillo que ha conducido, predeciblemente, al siempre creciente festival de mediocridad que es la Internet.) A continuaci—n, utiliza ese motor de bœsqueda, mira lo que le aparece en "Satanismo" para, de esa manera Ñcomo ahora cree ser un SatanistaÑ hallar a los de su propio tipo. ÀY quŽ es lo que encuentra? Una plŽtora de otros como Žl! Debe ser que hay una "comunidad" y se muere de ganas de participar en ella. Al fin y al cabo, es su propio Dios, Àverdad? Inmediatamente comienza a descargar gr‡ficos de lso sitios que encuentra, as’ como cualquier cantidad de ensayos que considere que suenan lo bastante "terror’ficos" para ampliar su reputaci—n, para lo cual servir‡n los ensayos de los nombres m‡s reputados en el Satanismo. La idea de derechos de autor y material registrado jam‡s se le cruza por la mente, particularmente si siente que, con poner esos textos y gr‡ficos en su website, est‡ ayudando al "Satanismo". Cualquiera que le diga lo contrario debe ser un engre’do que quiere arruinar su desfile as’ que se vaya al carajo!
Ahora est‡ determinado a ser la "Gran Esperanza Negra" del Satanismo. Quiere evangelizar a la gente, que conozca su identidad reciŽn adquirida (s—lo porque aœn ignora la enorme representaci—n que se ha hecho durante los œltimos 35 a–os por los voceros de la Iglesia de Satán... debe ser que Žso no ha sido suficiente Ñy nunca sospechar’a que s—lo se debe a que no sab’a como investigar adecuadamente.)
Un d’a, por casualidad, se topa con el Sitio Oficial de la Iglesia de Sat‡n. Se da cuenta que es una verdadera mina de oro de la cual extraer material (y en lo que tiene por "mente", jam‡s se le ocurrir’a que est‡ robando y por ende violando el concepto Sat‡nico de "responsabilidad para el responsable")
NA continuaci—n, decide comenzar su propia organizaci—n Sat‡nica. Ya que es un Dios, Àc—mo puede permitirse no ser un l’der? Nunca se le ocurrir’a "seguir" a alguien con m‡s inteligencia y experiencia. El admitir que no sabe nada instant‡neamente lo har’a verse como "dŽbil". Naturalmente, debe ser el Sumo Sacerdote (por encima de Anton LaVey). Cualquiera que le mande un correo electr—nico felicit‡ndolo por su sitio se convierte en miembro y se le besan bien el trasero, reciben un Sacerdocio instant‡neo. DespuŽs de entretenerse en Žsto por unas semanas (si es que ha tenido paciencia) decide que va a contactar la Iglesia de Sat‡n y proponerle una alianza, ya que de verdad cree ser una fuerza l’der y mantiene al Satanismo vivo en el mundo. Y es mejor que la pobre y vieja Iglesia de Sat‡n lo reconozca, a menos que quiera quedarse en el polvo. As’ es como manda un correo electr—nico, lleno de fanfarroner’a y bravuconadas, alegando tener una enorme organizaci—n internacional (de la cual, obviamente, jam‡s hemos escuchado), y un sitio web (Sat‡n, s‡lvanos!) Firma su portentosa misiva con su nuevo y grandioso nombre, a cuyo lado leemos t’tulos como "Sumo Sacerdote de las Legiones ƒlite Universales". Uno de nuestros representantes lo lee (entre docenas del mismo tono que ha recibido esa semana) y debidamente visita el sitio, descubriendo (una vez que ha terminado la descarga interminable, ya que est‡ repleto de pobres animaciones y archivos de sonido), que tambiŽn est‡ repleto de material robado de la Iglesia de Satán (tanto gr‡ficos como textos, registrados bajo Derechos de Autor). Nuestro representante env’a un correo electr—nico donde se–ala esta evidente violaci—n a los Derechos de Autor y le pide al "Sumo Sacerdote Azathoth" que los quite, o de lo contrario tendr‡ que contactar a su proveedor de servicio de Internet. Naturalmente, esto enfurece al "Sumo Sacerdote" (c—mo se atreve la Iglesia de Sat‡n a obstaculizar el camino que lo llevar‡ a ser el l’der Sat‡nico m‡s prominente del mundo?) y responde con un mensaje lleno de obscenidades e indignaci—n ÑdespuŽs de todo, su "Genio Sat‡nico" no ha sido reconocido. Nuestro representante de la Iglesia de Sat‡n debe proceder con la tediosa tarea de contactar al proveedor de servicio del "SSA", citando lo referente a Derechos de Autor que ha violado el "SSA" y monitoreando la situaci—n hasta que la p‡gina haya removido el material en cuesti—n, o bien haya sido cancelada por el proveedor. (que es lo que suele suceder).
Ahora, nuestro disgustado Dami‡n, frustrado en su tarea de dominar el mundo del Satanismo, debe comenzar una campa–a para re-imponerse en la ÒComunidadÓ, siendo su blanco la Church of Satan (Àc—mo se atreven a proteger su material cuando sŽ c—mo utilizarlo mejor que ellos?) Enviar‡ correos-e a sus amigotes e intentar‡n invadir chatrooms frecuentados por verdaderos Satanistas, haciendo lo mejor para evitar que hayan discusiones agradables. El hecho que los ÒOpsÓ de estos chatrooms los echen y les denieguen el acceso s—lo sirve como estimulante. Podr’an hacer su propio chatroom en el cual ser’an libres de reunirse y discutir lo podrida que est‡ la Church of Satan, pero eso no parece ser suficiente. Quieren desesperadamente ser reconocidos por verdaderos Satanistas, y lo conseguir‡n siendo irritantes, en lugar de tratar de ganar algo de respeto con algœn logro tangible o simplemente intervinendo en discusiones inteligentes.
Claro, nuestro aspirante a Sumo Sacerdote podr’a hallar otra cosa de interŽs. Podr’a tener una cita, o darse cuenta que tiene cierta habilidad que necesite practicar (adem‡s de ser un completo pendejoÑla œnica cualidad que hasta ahora ha perfeccionado. Pero puede prolongar su actividad en la ÒComunidad Sat‡nicaÓ si irrumpe en otro grupo on-lineÑuna colecci—n de perdedores ineptos como Žl, que han limpiado los bajos del Internet, despuŽs que sus embarcaciones Ñes decir, sus sitios webÑ han sido hundidas por los torpedos de la malvada Iglesia de Satán. He aqu’ el puerto donde hallar‡ otros (auto-proclamados) ÒSumos SacerdotesÓ. Suelen reunirse bajo la direcci—n de un nuevo ÒMagusÓ Ñm‡s pretensioso y pomposo que los dem‡s, de all’ que estŽ en la cima de la pila de mierda. Aqu’ se api–ar‡n, impulsados por su comœn rencor al no poder haber conquistado el universo Sat‡nico representado por la Iglesia de Satán, y unidos por su envidia de quienes han ganado ciertas posiciones en dicha organizaci—n. Ahora tienen toda una colecci—n de ineptos como ellos que los aplaudir‡n, mientras escupen su venenoso l’quido (de cosecha bastante diluida) contra los verdaderos Satanistas que hallen a su paso. Incursionar‡n en Usenet y en diversos chatrooms inund‡ndolos con sus tontos mensajes sin sentido. Claro, cuando llegue la hora de establecer cierta jerarqu’a entre estos ÒSumos SacerdotesÓ , volar‡n pieles y abundar‡n los cismas mientras se arrancan los ojos entre s’ luchando por t’tulos, cual de todos m‡s insignificante. Y terminar‡n dejando atr‡s el Satanismo (si tan s—lo esto pasase m‡s r‡pido)
ÀLes suena conocido? ÀAcaso este ejemplo sirve como espejo a alguno de USTEDES? Si es as’, por favor den una larga mirada y piensen en la imagen que proyectan en los Satanistas con quienes puedan encontrarse.
YPodr‡n preguntar: ÒÀQuŽ puede hacer entonces un individuo ansioso, nuevo en el Satanismo, para ayudar al movimiento Sat‡nico?Ó (No la ÒComunidad Sat‡nicaÓ). La respuesta es muy sencilla: el Satanismo consiste en centrar el mundo en derredor tuyo, lo cual significa conocerte a t’ mimo tanto como te sea posible. ÀCu‡les son tus intereses apasionados (aparte del Satanismo) y cu‡les son tus talentos? Una vez tengas la respuesta a esta pregunta, entonces podr‡s proponerte una meta por alcanzar en tales campos. Suena f‡cil, Àverdad? Pero para muchas personas que tienen comprar una identidad pre-fabricada y que para hacerse notar se la restriegan en la cara a otros resulta algo extremadamente dif’cil de hacer. En œltimas, muchos de ellos tiene la err—nea idea de ser Satanistas. Y adem‡s tienen acceso a un computador.
La persona que tiene cierto talento para hornear y se idea la manera de hacer unas buenas galletitas de chocolate, y comparte el secreto con algunos amigos (enriqueciendo su mundo con deliciosas galletitas), o crea un imperio a punta de vender a otros esas galletitas, es alguien que est‡ utilizando un principio Sat‡nico para mejorar su vida. Si la persona se convierte en un magnate mundial de la industria de las galletitas de chocolate, o por lo menos el vendedor de galletitas m‡s conocido del vecindario, y ENTONCES hace saber a otros que su filosof’a es el Satanismo, entonces ESO es un hecho que ayudar‡ al movimiento. Nuestro cocinero habr‡ demostrado que un Satanista es una persona con la capacidad de hacer algo ejemplar. El vestirse raro, hacer andrajosos sitios web, y gritarle a todo el mundo que eres un ÒSatanistaÓ s—lo impresiona a tontos de remate, y no hace nada para ayudar a nuestro movimiento.
ÀQuieres reconocimiento de otros Satanistas? MuŽstra lo que sabes. Cumple lo que prometes. No hagas promesas vac’as, declaraciones pretenciosas, ni pontificaciones infladas. S—lo has algo y h‡zlo bien. ÀEres mœsico, atista, matem‡tico, editor, atleta, cient’fico, ingeniero, dise–ador, acadŽmico, arquitecto, escritor o artesano? MuŽstranos lo que tienes. Te garantizo que los verdaderos Satanistas tomar‡n nota.
El fundar tu propia Òorganizaci—n sat‡nicaÓ es un detrimiento a nuestro movimiento. Primero que todo, Àpara quŽ re-inventar la rueda? Ya tenemos una organizaci—n internacional (la Iglesia de Sat‡n) que es el manantial del movimiento, y que es excesivamente flexible acomodando los deseos de sus miembros calificados para ejercitar sus mœsculos de liderazgo. Tenemos gran cantidad de Grotto Masters as’ como miembros que han fundado îrdenes especiales interesantes. Si est‡s de acuerdo con nuestra filosof’a, entonces hay un lugar para t’. Una proliferaci—n de ÒorganizacionesÓ fragmenta el movimiento, particularmente cuando dichas ÒorganizacionesÓ no ofrecen nada nuevo. Es como poner en una botella una imitaci—n barata de un vino fino con un sello que se asemeje bastante al del original. No hay diferencia ni enriquecimiento, solo similitudes a medio pelo. ÀHas visto los Rolex falsos? Pues sucede lo mismo. La gente puede ser muy sincera en sus imitaciones, pero deber’an entender que, para nuestro movimiento, el efecto es tremendamente negativo.
AAdem‡s, estas organizaciones Ñbastante numerosas de por s’Ñ cuya œnica existencia est‡ en un sitio web, le dan a nuestro movimiento la apariencia de una pandilla de ni–os rabiosos, pataleando y llorando para llamar la atenci—n. Si quieres crear tu propio grupo, cuyo prop—sito sea de hacer algo creativo (como un consorcio para crear arte o bien publicar un magaz’n o producir mœsica), en lugar de ser un intento m‡s de ser otra "organizaci—n sat‡nica" entonces tu prop—sito tiene validez. Si quieres fundar un sitio de Internet para hacer amigos por correo, entonces, obviamente, h‡zlo (y as’ tendr‡s los par‡metros que quieras para escoger quiŽn participa y quiŽn no), pero no digas que es una "organizaci—n sat‡nica" y repartas t’tulos a diestra y siniestra. SŽ honesto. Recuerdas el "Pecado Sat‡nico #2?"
Y si tienes una idea del Satanismo que no es congruente con la expuesta por los escritos de Anton LaVey (o sea, es diferente), entonces deber’as tratar de fundar tu propio grupo. Habr‡ otros que compartan tu perspectiva. Pero no digas que es la Iglesia de Sat‡n ni robes los s’mbolos y la literatura de la Iglesia de Sat‡n.
Si est‡s de acuerdo con el Satanismo, tal como fue formulado por Anton LaVey, y tienes un sitio web, haz un enlace con el Sitio Oficial de la Iglesia de Sat‡n (www.churchofsatan.com). No tienes que ser miembro para hacer tal enlace. Deja que tu sitio sea un reflejo de t’ mismo, una exploraci—n de aquello que disfrutas y admiras, de las cosas que te apasionan tanto que te est‡s convirtiendo en un experto del tema (aparte del Satanismo). Entonces podr‡s exponer c—mo el Satanismo es una progresi—n natural de tu individualidad, y c—mo te ha ayudado a lograr tus metas. Por œltimo, env’a tu audiencia a nuestro sitio, para que lean nuestro material basico. ÀAcaso no es f‡cil?
Hemos estado en la tarea de representar el Satanismo ante los medios internacionales desde hace mucho tiempo. Las personas que dirigen nuestra organizaci—n en este momento lo han estado haciendo desde hace por lo menos una dŽcada, y ayud‡bamos al mismo Anton LaVey en esta tarea cuando estaba vivo. As’ que continuamos la pr‡ctica de estudiar y monitorear a nuestros representantes con sumo cuidado. Algunos pueden temer el no dar la talla, o bien puede que su ansiedad los lleve a "salir." Pero necesitan darse cuenta que estamos cuidando de un movimiento a nivel mundial, y nuestra tarea es asegurarnos que quienes estŽn autorizados a representarnos lo hagan a cualquier nivel, con una lucidez y habilidad consumados. Si de verdad crees tener talento para hacerlo, entonces deber’as ser capaz de prob‡rnoslo, y tal vez te demos la oportunidad. Es relativamente f‡cil que nuestros miembros se conviertan en Grotto Masters, y Žste es un excelente campo de entrenamiento para probarte, aunque no es necesario que todos hablen por nosotros. Como nuestra religi—n es bastante controvertida, no podemos darnos el lujo de cometer errores, por lo que no permitimos que alguien nos represente a menos que estemos convencidos que siempre presentar‡n nuestras ideas con suma precisi—n.
Uno de los peligros de la filosof’a Sat‡nica es que "infla" a la gente, d‡ndoles ilusiones exageradas de su propia val’a sobre los dem‡s. El concepto democr‡tico de que las opiniones de cada quien tienen igual validez entre s’ es llevado al Satanismo cuando estos tipos se apropian del concepto de "eres tu propio Dios" y suponen que tambiŽn son el Dios de los dem‡s. Y una vez ingresan al pante—n de deidades auto-proclamadas, se olvidan que no todos los Dioses son de la misma estatura. Una vez m‡s, la estratificaci—n entra al juego. Este principio es otro m‡s que suele ser ignorado o malinterpretado por quienes son nuevos en el Satanismo.
AHasta donde sŽ, el resto de las religiones y filosof’as del mundo no tiene este problema, y esto se debe generalmente a que predican la sumisi—n. Cuando alguien lee la Sagrada Biblia, no va y hace un sitio web del Vaticano emblasonado con el sello Papal, diciendo que es un Cardenal o el Papa en persona, ni ordena a sus corresponsales como Sacerdotes, Obispos y Arzobispos. El principio Sat‡nico del auto-fortalecimiento es utilizado contra el Satanismo mismo cuando amateurs super-zelosos [por aquello del "celo" de los zelotesÑN. del T.] deciden que tienen la "misi—n" de representar el Satanismo. Nuestra respuesta: "Vive el Satanismo. Deja que lo representen quienes han sido cuidadosamente entrenados para hacerlo." Si de verdad quieres estar entre este selecto grupo de personas, entonces date tiempo para practicar y estudiar y muŽstranos los resultados de Žstos esfuerzos. Recuerda: "El Satanismo exige estudio, NO adoraci—n!" Pero tal estudio consiste en una profundizaci—n en el animal humano. Incluye temas como la filosof’a, la historia, las creencias religiosas, la antropolog’a, la sociolog’a, la psicolog’a y las ciencias exactas. Los miembros del Sacerdocio de Mendes, que son quienes nos representan pœblicamente, tienen un vasto conocimiento de Žstas ‡reas. Pero aœn hay m‡s.
Tienen ese t’tulo no s—lo porque tengan dicho conocimiento, sino porque tambiŽn lo han aplicado para mejorar sus talentos y habilidades naturales, y dejar una marca en el mundo, por fuera del tema del Satanismo. ƒso es algo muy dif’cil para la mayor’a de las personas, pero no se necesita menos para ingresar al Sacerdocio de Mendes. Los Sacerdocios de otras religiones requieren a–os de estudio y aprendizaje, as’ que no es extra–o que tengamos los mismos par‡metros. Somos un movimiento religioso y filos—fico de alcance mundial, y no rebajaremos nuestros par‡metros para acomodarlos a ne—fitos super-ansiosos.
Cualquiera que monte un sitio web y se proclame a s’ mismo y a sus amigos como "Sacerdotes", "Reverendos" u otro t’tulo por el estilo, demuestra una falta de seguridad y una incapacidad de entender que los t’tulos significativos deben ganarse de personas que hayan alcanzado logros concretos. De otro modo, tales t’tulos no son m‡s que una broma pretenciosa, y quienes los regalan a diestra y siniestra hacen que el Satanismo organizado parezca un estœpido "fan club de Sat‡n" en el cual casi todo el que se une se convierte en Reverendo. ƒsto no ayuda mucho a la calidad del movimiento, por razones que ya deber’an ser m‡s que obvias.
As’ que, si de verdad quieres promover el Satanismo, entonces la puerta est‡ abierta de par en par. Con—cete a t’ mismo, y g‡nate el respeto de las personas cuyo respeto vale la pena tener (y el elegirlos es ya asunto tuyo). Se convertir‡n en parte de tu vida, y enriquecer‡n sus vidas mutuamente, quienes administramos la Iglesia de Sat‡n podremos entonces a–adirte a la lista, cuando te se–alemos orgullosamente entre nuestros talentosos y creativos miembros. Entonces quienes miren al Satanismo desde el exterior se sorprender‡n de la riqueza que hallen en nosotros. Limpiemos este circo de pulgas de los "sitios web sat‡nicos" y organizaciones "virtuales" y promovamos al Satanismo viviŽndo la vida al m‡ximo. MantŽn algo de misterio, explora tus pasiones, confunde y desconcierta hasta el m‡ximo. ƒse es el futuro de nuestro movimiento. Aœn estamos buscando unos cuantos individuos sobresalientesÑquieres unirte?
Magister Peter H. Gilmore, Derechos Reservados © 2000, e.c.
[El autor permite que los Satanistas publiquen este ensayo en sus sitios web, siempre y cuando no alteren nada del texto..]
Una versión más amplia y sin censura de éste ensayo aparecerá en el próximo libro de Magister Gilmore, Escrituras Satánicas.
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